Gratitud y Apreciación

thns

La gratitud, en su forma más pura, es una de las emociones humanas más sublimes. Evidentemente no estamos hablando de dar las gracias como ritual de buenas costumbres, si no de apreciar todo lo que nos rodea y maravillarnos en ello. Un niño pequeño no sabe que tiene que dar las gracias cuando recibe un obsequio, hasta que lo aprende de tanto que papá y mamá se lo repiten. Pero lo que sí saben es apreciar, apreciar desde la esencia, no solo lo material, sino cada momento, cada instante.

Hoy celebramos el día de Acción de Gracias honrando tradiciones, pero ¿practicamos activamente la gratitud? ¿Apreciamos realmente todo lo que nos rodea? Yo puedo decir que estoy aprendiendo a hacerlo, pero aún hay muchas cosas que doy por sentado. Cuando somos conscientes de lo que nos rodea (no de lo que “tenemos” porque realmente nada nos pertenece) y agradecemos cada segundo de vida con todo lo que ello implica, nos acercamos a lo que muchos llaman el estado de “dicha”.

Con el tiempo he ido entendiendo que cuando nos ocurre un evento que juzgamos como negativo, puede ser un divorcio, un despido, una enfermedad, debemos agradecerlo y apreciarlo de la misma manera que uno positivo, porque no son más que etapas de aprendizaje que nos llevarán a una relación de pareja más auténtica, nos permitirá convertirnos en emprendedores, tal vez, o nos ayudará a descubrirnos como dueños de nuestro propio poder.

Significa confiar en un poder superior que conoce los escalones que aún nos quedan por subir y nos va guiando. Es soltar y dejarse llevar. Dejar de nadar contra corriente y fluir. Cuando dejamos de molestarnos por las cosas que suceden afuera y las aceptamos como parte de nuestro proceso de aprendizaje y crecimiento, comenzamos a experimentar la felicidad real, la que viene de adentro, no la efímera que se esfuma con el primer contratiempo.

Si han visto la película “el secreto”  sabrán quién es Joe Vitale. Hoy es un reconocido autor, coach y conferencista. Un multimillonario al que le gusta coleccionar carros pero que en algún momento de su vida no tenía donde vivir. Logró sobrevivir esos duros momentos gracias a su hábito de lectura, visitaba frecuentemente bibliotecas públicas y leía con avidez todo cuanto podia. En una oportunidad leyó sobre la importancia de la gratitud para poder alcanzar un estado mental de prosperidad y lo primero que le vino a la mente fue “yo no tengo nada que agradecer, agradeceré cuando tenga una casa donde vivir, cuando tenga que comer,cuando tenga dinero…”  a pesar de su resistencia, seguía leyendo lo mismo: “La Gratitud es el primer paso para abrir las puertas de la abundancia” Así que respiró profundamente, miró a su alrededor y vio que tenía un lápiz, tomó el lápiz y empezó a pensar en todas las razones por las cuales podría estar agradecido de tener ese lápiz. Nunca imaginó que algo tan simple tuviese tanto poder. Ese día comenzó a cambiar su vida.

Adoptemos la gratitud como un hábito. Así como nos cepillamos los dientes o tomamos café, honremos las bendiciones que nos rodean a diario, apreciémoslas y agradezcamos. Aunque creamos que no, siempre tenemos razones para sentirnos agradecidos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s