Papá también está embarazado?

papa emb

Hace apenas unos días, tuve la oportunidad de escuchar uno de los maravillosos conversatorios de mi prima, esta vez sobre “la fisiología del parto” y en algún momento de su exposición hizo mención al “síndrome de la covada” término del que jamás había escuchado, pero que llamó poderosamente mi atención, así que me puse a investigar.

Resulta que Covada viene del francés couver ‘incubar’ y hace referencia a tradiciones de culturas ancestrales alrededor del mundo, cada uno con las características propias de cada cultura. La tribu Huichol, por ejemplo, asentados en Sierra Madre, en el estado de Jalisco, México, es una de las tribus más alejadas de las culturas actuales, por lo que han podido conservar muchas de sus tradiciones y costumbres más arcaicas. Ellos piensan que el parto es un momento de gran dolor y de gran placer, y creen que tanto el dolor como la alegría deben ser compartidas por hombre y mujer.

Según Adele Getty, autora de “Goddess: the living nature”

“El acto de parir, ya se trate de un hijo, una idea o una obra de arte, va siempre acompañado de dolor. Los indios huicholes piensan que la pareja de la mujer debe compartir el dolor y el placer de dar a luz: por eso, mientras ella está de parto, el marido se sienta en las vigas situadas sobre su cabeza con una cuerda atada a los testículos. Cada vez que tiene una contracción, la parturienta tira de la cuerda. Al final, el marido siente tanta alegría por el nacimiento del niño como la mujer ¡O incluso más! Esta costumbre de compartir los dolores del parto, en la que el hombre mantiene una actitud simpática de empollamiento ante la llegada del hijo, está extendida entre muchos nativos”.

En otras culturas, la mujer al dar a luz, cedía el lecho al marido con la finalidad de engañar a los espíritus de la muerte, haciéndoles creer que había sido éste quien acababa de dar a luz.

Son muchas las tradiciones y rituales, a mi modo de ver, todas con una única finalidad, hacer participe al hombre del acto más sublime como es dar vida a otro ser y otorgarle de cierta manera, un rol tan protagónico como el de la mujer.

En la actualidad, en nuestra cultura occidental y de unos años para acá, hemos observado como el hombre se ha ido integrando y tomando parte activamente en su rol como padre, acompañando a la mujer durante el embarazo, algunos incluso experimentando los síntomas propios de la gestación, como nauseas, vómito, mareos y en algunos casos hasta el dolor de las contracciones.

Cada vez son más los caballeros que quieren estar presentes durante el parto y que no quieren perderse un solo momento en la vida de los pequeñines. Ejercen y disfrutan su paternidad desde el primer día. Cambian pañales, portean, pasean, llevan al parque, hacen tareas y un montón de cosas más.

Desde el punto de vista biológico, cada persona está configurada con el 50% de cada procreador en su carga genética, por lo que contar con esa estructura a lo largo del desarrollo es fundamental. En mi opinión muy personal, creo que este repunte de la paternidad activa es como una vuelta del río a su cauce. Una necesidad del propio hombre que lo atrae a cumplir con el rol que la naturaleza le ha dado, el de co-protagonista en la creación.

Por otro lado, también estoy convencida que no es necesario parir para ser padre (o madre). Todos llevamos innato el instinto de protección para la supervivencia de la especie y si bien hay unos pocos que se han empeñado en destruirla, creo fielmente que el componente primordial de la humanidad es el amor y que éste, solo se multiplica y expande en la medida en que se comparte. A más amor que demos como padre, de más amor se nutrirá el mundo en el que crecerán nuestros hijos.

Una de las cosas que más llamó mi atención durante el conversatorio es que, si bien el tema que se trataba era el parto, los que más intervinieron fueron hombres. Me complace ver esa participación activa de nuestros compañeros del género opuesto, aunque finalmente, todos formamos parte del género humano.

Habrá algún papá por aquí que haya experimentado los síntomas del embarazo y quiera compartir su experiencia?

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2 comentarios en “Papá también está embarazado?

  1. Muy interesante tu post Ivette. Ya había leído sobre el síndrome de Couvade, y me llama mucho la atención. No he hablado de él en el blog, pero sí lo mencioné en uno de los posts. Por cierto, comparto este post tuyo. Besitos.

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